
En la india era una bendición tener a un sabio iluminado o un renunciante que buscaba la iluminación en los pueblos. Ellos entendían que esa luz que ellos emitían al meditar se dispersaba y afectaba a todo para bien. Un día este renunciante se detuvo en la puerta de una casa a pedir algo de comer. Le abrió una mujer de mediana edad, sintiendo se bendecida por aquella oportunidad la mujer le ofreció que se quedara en su propiedad. Le dijo que tenía una choza que podía ofrecerle para que meditara y que no tendría que preocuparse por nada que ella se lo supliría todo.
Pasaron 10 anos y la mujer con mucho amor le proveía todo al renunciante. El solo se dedicaba a meditar y sus prácticas complementarias. Un día la mujer se pregunto si todo lo que había hecho por él lo había llevado a la iluminación. Un día una sobrina pasaba por ahí y le confesó que tenía muchos deseos de sexualidad, pero que no había encontrado como desahogarse o alguien que le explicarle cómo manejar esta energía.
La mujer entonces pensó que era una buena oportunidad para probar el avance del renunciante entonces le dijo a su sobrina. Tengo un hombre que te puede ayudar ve entra y habla con él. Ella siguió las instrucciones y entro a la choza, la joven era de hermosura media pero de figura bien delineada. El estaba con los ojos cerrados cuando ella lo abrazo por la espalda él no se movió. Entonces se le sentó de frente lo acaricio y lo beso. El renunciante entones la empujo, estallando de ira preguntándole que quería del que si no podía ver que era un monje. Sus palabras la acusaban mas y mas hasta que ella salió llorando y humillada de la choza.
Ella le conto todo a la tía. La mujer sin ninguna duda le prendió fuego a la choza. Entonces le dijo diez anos de meditación y la compasión no creció dentro de ti. No esperaba que la saciaras pero al menos que la trataras con amor y la dirigieras a un lugar donde encontrara paz en su interior. ¡Eres una falsa largo de mi predio largo!
Jiddhu Krishnamurti dijo que si no hay bondad en el corazón del hombre de nada le sirve meditar. Si no crece la compasión por el prójimo ha perdido todo su tiempo en tratar de aprender a meditar. No es el poder detener los pensamientos con esfuerzo o técnicas. Es alejarse de ellos porque de nada sirven para encontrar el amor. Los problemas siempre estarán dijo pero la manera de afrontarlos es con una mente vacía de ellos. Al final si la técnica de meditación no ha logrado que podamos accesar a las cualidades de Dios entonces debemos preguntarle si somos aptos para el camino o si debemos vivir la vida como cualquier otro. Aprendiendo las lecciones que nos da inconscientemente hasta que el momento de evolución indicado llegue a nosotros y todo surja de manera natural como el universo a organizado todo. Que piensa usted?
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