Avatar: Puro Amor a la tierra

Avatar un Dios encarnado en nuestra realidad. Uno que viene a despertar una humanidad entera. En estos momentos, en esta tenemos un avatar en vida conocido como Sai Baba. Pero eso es otra historia. Esta película llamada Avatar me atrajo desde que escuche su nombre ya que para el misticismo la palabra Avatar es como un magneto.

La película fue todo lo que esperaba. Una muestra de chamanismo futurístico donde la tierra y la biosfera lo era todo. Donde se respetaba el balance de todo y se entendía la interconexión de todo en este planeta llamado Pandora. Tanto era la interconexión que los Nabis los nativos de Pandora esta equipados físicamente para enlazarse con la naturaleza y compartir ambos una misma conciencia.

La trama del conflicto de los grandes intereses con lo natural nuevamente se presenta en esta película. Porque un por ciento de la conciencia colectiva del mundo está abriendo los ojos y están viendo en la ilusión que vivimos, entendiendo que hemos violado el orden natural de las cosas. Esta compañía minera quiere explotar unas minas que contienen un mineral que el kilo vale 20 millones de dólares. Pero tiene el gran problema que el hogar de los Nabis un gigantesco árbol está obstaculizando su progreso. Por tal razón crean unos Avatares compuestos de genética Humana y Nabi con la tecnología que una maquina pueda pasar la conciencia de un humano al cuerpo y vivir en el por un tiempo determinado. Un marine paralitico se le ofrece suplantar a su hermano que murió para ocupar uno de los Avatares.

La película en Real 3D es increíble los efectos son tan reales que no te das cuentas que son efectos especiales. La película tiene alguna violencia y encuentros que sugieren intimidad sexual. Pero en general es una excelente película que gana algunos Oscares aunque no sea el de mejor películas. Zoe Saldaña hace un excelente papel como la hija del jefe de la tribu y la que entrena al Avatar bendecido por el árbol sagrado interpretado por Sam Worthington.

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