El Objeto de Las Armas
Vivimos en una era donde hemos decidido darle el poder a los objetos de controlarnos. Hemos dejado que nos vuelvan adictos a ellos o que los acusemos de nuestras peores decisiones. Hemos llegado al punto de pensar que retirando el acceso a un objeto nos libra de cometer errores en contra de nosotros o los demás. Hemos renunciado a la habilidad y confianza de que podemos tomar decisiones por nosotros mismo o más allá hemos decidido que nadie puede tomarla por ellos mismos. Vivimos con el miedo y la debilidad de sentir que el poder para tomar la decisión de hacer el bien o el mal es peligrosa para nuestra existencia. Se ha decidido que los porcentajes menores de riesgo se vuelvan los más importantes. Que las excepciones se conviertan en nuestras mente en seguridades rígidas y sin márgenes de error. Hemos renunciado a nuestra libertad de escoger lo mejor para nosotros por sentirnos seguro sobre pequeñas o diminutas posibilidades. Vivimos en los extremos. Donde permitimos y aplaudimos ...