¿Donde esta Dios?


Millones de personas continuan creyendo que DIos se encuentra en un pedestal en el cielo. Millones lo ven afuera mirando hacia abajo mientras la humanidad sufre o disfruta. Con esa visión limitamos a Dios manteniendolo de forma impersonal, de forma juiciosa y hasta maliciosa. Por eso hay de quienes preguntan, ¿por qué Dios me hace esto? ¿Hasta cuando Dios me va a hacer sufrir?
El sufrimiento sólo dejará de existir dentro de nosotros. No hay forma de cambiar la visión del mundo y de quienes nos rodean si no comenzamos por nuestro interior. Dios es la paz en nuestro corazón, es la calma en nuestra mente, es la relajación del cuerpo, por que es Dios el Creador de las manifestaciones materiales, o sea, todo lo que vivimos. Para conocer a Dios primero debemos preguntarnos lo siguiente, ¿qué es eso que llamamos paz? ¿qué es eso que llamamos amor? ¿qué es ese sentimiento o dulzura que decimos salir del alma? ¿qué es la fé? ¿qué es la compasión o buena voluntad?
La respuesta no es material ni tangible, es Dios. Si quieres una versión tangible de su energia entonces sugiero observes a aquellos que cuidan de tí, que te aman, que son compasivos contigo ellos son Dios. Dios actúa a través de todos porque ha sido Él quien nos ha creado a todos. Él es la energía misma, el amor mismo, la paz misma, la compasión misma y como tal todas estas energías que son Una misma están en nuestro interior. No hay separación entre el cuerpo y Dios.
Dios es la conciencia en nuestro interior, es la voz sin voz, el sonido sin sonido, es la percepción misma. Todo es Dios. ¿Quién hace que cada célula del cuerpo trabaje de acuerdo a su función? ¿Quién controla todos los organos y los sistemas? ¿Cómo puede el cuerpo respirar, digerir, funcionar sin nuestra orden? Alguien debe ser conciente de todas estas funciones, alguien continua trabajando en el cuerpo mientras la mente es inconciente o está en coma. Ese alguien, algo o eso es Dios. Esa conciencia es Dios. Él es el más grande y el más pequeño. Y como tal es la energía misma que palpita en nuestro interior, es por eso que sentimos la fé y sentimos su presencia cuando oramos.
Cuando estamos ofuscados y negativos sentimos que Dios nos ha abandonado, pero la única razón por la cual no lo sentimos es porque la mente está llena de pensamientos y no puede ver el fondo. Mientras más olas hay en el mar, menos puede apreciarse el fondo, sin embargo tan pronto el mar se calma, la arena vuelve al fondo y todo está claro nuevamente. Entonces la vida es hermosa, llena de luz y podemos ver todo con claridad. Entones podemos ver a Dios, entonces la vida no tiene dualidad, no hay bueno ni malo, simplemente es, y actuamos por cualidad y no por reacción. Entonces podemos ser en vez de pensar en ser. Una vez logramos actuar por nuestra naturaleza o sea las cualidades de Dios que se auto manifiestan, la vida toma sentido, vemos a DIos en todo y todos. Comprendemos que Dios es tal y como Es, y que nosotros somos Él. De esta forma encarna Dios en la Tierra, a plena consciencia de Si Mismo dentro de un cuerpo. Sin dejar de ser para los demás, porque todos los demás también son Él, aun cuando no son consciente de ello ya que llevan el Gran Velo, el velo de ilusión.
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