La Divina Oscuridad de Dios.



Hemos encasillado a Dios solo con lo que nos parece hermoso con lo que se nos hace útil. Hemos ignorado muchas veces la inmensidad y eternidad de su expresión. Lo hemos juzgado e ignorado no por negar su existencia si no por malearlo a nuestro gusto. La dualidad nos ha hecho alejarnos de experimentar todo lo que nos muestra en nuestras vidas. Siendo la oscuridad y el vacío las dos cualidades que le negamos. Permitiéndonos solo conocerlos a medias.

La oscuridad también es Dios. Sin la oscuridad sería imposible percibir la luz, sería imposible el que podamos percibir las diferentes gradaciones de color. El universo está más lleno de oscuridad que de luz. Las galaxias giran alrededor de hoyos negros que poco a poco van consumiéndolas hasta el punto de convertir esa materia de nuevo en energía, en luz.  No existe una galaxia que exista sin esta manifestación de la oscuridad. Dios es más un creador desde la oscuridad que desde la luz.

En estos últimos años se ha descubierto la anti materia el contra puesto de la materia, la cual existe en todas las cosas. Demostrando que todo en el universo tiene polaridades. Que la dualidad que existe tiene una razón de ser y que el equilibrio consiste en realizar que ambas son de igual importancia. Conociendo que el intentar separarlas crean caos y desbalance en el universo como en nuestras vidas.

El vacío es otra cualidad que hemos echado a un lado. Que le hemos dado connotación negativa. Más sin embargo la física cuántica demuestra que todo está lleno de vacío. El espacio exterior está lleno de vacío los tejidos tienen espacios vacíos. Los átomos tienen espacios vacíos. Sin el vacío nada pudiera existir no habría flexibilidad ni dinamismo no podríamos movernos ni trasladarnos de un sitio a otro fuéramos totalmente estáticos. Si todo fuera solido fuéramos un bloque muerto. Hasta nuestros pensamientos tienen lapso de tiempos de vacío entre uno y otro si pusiéramos atención en observarlos. Nuestra respiración tiene momentos de vacío que sin ellos no podríamos llevar y exhalar el prana de la vida. Sentirse vacío es el momento que estamos listo para volver a llenarnos y volverá en nuestras vidas una y otra vez porque es la naturaleza de Dios y por consiguiente de vivir.

El negro es el color que representa más a Dios por que contiene todos los colores más el blanco es la ausencia de color. Por alguna razón hemos conocido a un Dios incompleto. Hemos costumizado su expresión a las emociones que hemos decidido aceptar como divinas por que han sido aceptadas por los primeros que trataron de comprender a Dios desde la unilateral perspectiva de la luz. Sin darse cuenta que todo se manifiesta desde una ausencia o una existencia de alguna definición de cualquier cosa.

El centro es el lugar en donde podemos observar a Dios en toda su manifestación externa o interna. Aceptando que inclusive la destrucción tiene el mismo poder que la creación dando la oportunidad a la existencia de evolucionar y expandirse. Todo es perfecto y las cualidades negativas solo son una creación de nuestras definiciones y conceptos, pero para Dios él se manifiesta en todas las cosas.
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